He estado dudando el título de la entrada de hoy un buen rato. Previamente había leido el artículo que firma Hermann Tertsch en ABC: Un Mensaje inaplazable sobre la decisión del Vaticano de levantar la excomunión a varios obispos lebvristas, de los que uno es un confeso seguidor de las doctrinas negacionistas. Pensé dedicar mi entrada exclusivamente a reproducir el artículo junto con la nota de la Secretaría del Vaticano , pero el siguiente mensaje inaplazable me hace cambiar de opinión y de título. Iba a reproducir el artículo sin mas comentario adicional, acompañado eso sí de la foto de Sr Gala, con esa margarita en la mano. Las margaritas son especialemente evocadoras. No se si recuerdan la película " Please don't eat the dasies" y el dicho popular sobre la inutilidad de echarles margaritas a los cerdos( con perdón)..pero me encuentro con este comentario que antecede el artículo y se los reproduzco tal cual. Perroantonio, hubiera deseado firmar yo ese comentario en el Nickjournalarcadiano, aunque lo hizo usted. Por ello se lo agradecemos. 41] ↓↓
Bastaba teclear en Google Aunque coincido con Tertsch cuando dice:
"NO seré yo el que me dedique a enseñarle a manejar los tiempos al Vaticano...."
"...Pero hay veces en las que también el sucesor de Pedro se equivoca por acción u omisión. Benedicto XVI quiso perdonar a cuatro obispos que se unieron en su día al arzobispo cismático Marcel Lefebvre y fueron excomulgados por ello. El cisma lefebviano es historia. Como lo es la Teología de la Liberación, tan jaleada en su día por los regímenes comunistas del Este de Europa y los marxistas y enemigos de la Iglesia católica en todo el mundo. Eran los dos extremos de una pugna en confusión, generada a partir de las convulsiones surgidas del Concilio Vaticano II. Aquello ha pasado. Por eso Benedicto XVI se ha decidido a levantar como acto de perdón las excomuniones de cuatro obispos de aquella secta cristiana. Pero los dos milenios de sabiduría deberían haber hecho saber al entorno del Papa que el perdón a alguien que ofende a millones requiere contrición, retractación y humildad del perdonado. Porque si no multiplica el pecado y la ofensa. El obispo británico Richard Williamson, el perdonado en cuestión, es un delincuente que ha negado el Holocausto y trivializa el genocidio nazi. Y no se ha retractado de sus infames palabras, que son un insulto para millones de muertos. Perdonar a este individuo sin exigirle previamente la retractación pública y humillada era un disparate. Y nada piadoso. En esta cuestión el sabio Vaticano ha actuado como si del ministerio de Moratinos se tratara. Ayer, la Secretaría de Estado del Vaticano enmendó este error exigiendo dicha retractación pública a Williamson. Pero después de que durante días una ola de indignación causara inmensos daños a las relaciones de Roma con el judaísmo y con todos aquellos justamente indignados, entre ellos la canciller del país de origen del Papa Benedicto, Angela Merkel. El daño está hecho. Habrá que limitarlo. Por supuesto que este hecho ha desatado una campaña contra el Papa. Existe siempre. Pero nutrirla con combustible de tanto octanaje parece impropio de la Iglesia. La buena fe nunca lo es todo."
Y el segundo mensaje inaplazable
De distinto signo el artículo que firma Antonio Gala, en su columna La Tronera en El MUNDO. Parece imposible reunir en apenas 20 líneas mas tópicos del rancio antisemitismo. Desde el mismo título: " El pueblo elegido", hasta la última línea.
Escrito por: Perroantonio - 5 de febrero de 2009 11:30:00 CET
Antonio Gala siempre me ha parecido un cretino cursi y baboso. Como la vida es breve, no suelo perder el tiempo con sus columnas y artículos (quizá cambie de opinión cuando llegue a la menopausia y me compre un chihuahua sin pelo) pero hoy me ha llamado la atención el título de su tronera y he sucumbido: Pueblo elegido. Aquí están, condensados, los tópicos antisemitas de la España cateta y la puta Europa: ese pueblo judío que exuda codicia, avaricia y venganza. A esto se reduce todo el supuestamente elaborado discurso antisonista. Unos pobres catetos resentidos, conscientes de su irrelevancia, envolviendo en gasas y tules perfumados el viejo discurso del casticismo. ¿No haría bien preguntándose [el pueblo judío] el [sic] porqué le ocurre siempre igual? ¿O estará el resto del mundo equivocado? ¡Puaaajjj!
LA TRONERA
ANTONIO GALA
Pueblo elegido
DEBE estar claro: que se hayan cometido contra un pueblo delitos genocidas o antihumanos, no le autoriza a cometerlos él. El sionismo equivale a un fundamentalismo y es, por tanto, ciego y vengativo. Que no se escuden quienes usan Israel (no todos) en lo que contra ellos se realizó. Como compensación, se arrebató a otro pueblo su geografía —sólo parte— para crear o recrear una nación preferida de Dios. Dio mal resultado: rebrotó la codicia y el afán de extensión, el desprecio a otros pueblos y a sus vidas y a sus posesiones, y resucitó el terrorismo... Ahora no quiere convivir. Sin paz, sin límites, sin freno a la avaricia y a las falsas historias, el pueblo judío sucumbirá de nuevo. Como le sucedió en unas cuantas ocasiones: progromos, guetos voluntarios o no, exterminios, persecuciones, expulsiones... Desde Egipto a Sefarad, desde Canaán a Sión: todas tierras prometidas. ¿No haría bien preguntándose el porqué le ocurre siempre igual? ¿O estará el resto del mundo equivocado?
El Mundo. 5 de febrero de 2009. Página 3.















