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lunes, 14 de julio de 2008

Basta de mentiras ( periodísticas)

Publicado en El Mundo.



TRIBUNA LIBRE

Basta de mentiras (periodísticas)

RAPHAEL SCHUTZ

Hace semanas un grupo de jóvenes lanzó una iniciativa por internet, protestando por la actitud y el trato injusto de Israel por parte de los medios de comunicación españoles. El pasado 4 de julio, en este mismo diario, se publicaba el artículo de John Pilger Del triunfo a la tortura, un ejemplo que pone claramente de manifiesto la validez de los planteamientos de quienes insisten en el sesgo informativo en lo relacionado con Israel.
La acusación más grave presentada por el autor aparece en el único destacado de la edición impresa: «Israel ocupa uno de los lugares más altos de la clasificación internacional en asesinatos de periodistas, sobre todo palestinos». La más grave pero también la más fácil de desmentir. El Comité de Protección de Periodistas, una ONG que mantiene un sitio en internet con información estadística actualizada, indica que en los últimos 16 años han muerto 693 periodistas en zonas de enfrentamiento. El conflicto palestino-israelí no figura en la lista de los 20 más sangrientos. La acusación de Pilger carece de cualquier fundamento basado en la realidad. Decidan ustedes si se trata de un error o de una mentira insidiosa. Más allá de la incorrección del dato, Pilger peca también en la elección de la terminología. Israel no «asesina» a civiles inocentes en general, ni a periodistas en particular. Las acciones militares israelíes van dirigidas contra los terroristas y hacia los puntos desde los cuales se originan los disparos y lanzamientos de cohetes palestinos. Como ocurre en cualquier guerra, a veces, lamentablemente también se producen víctimas inocentes. Así se produjo el caso del único periodista palestino muerto en 2008; estaba realizando su trabajo junto a un grupo de palestinos que lanzaban cohetes contra población civil israelí. El ejército de Israel respondió con fuego causando la muerte del periodista.
Sigamos. Pilger escribe que Gaza sufre de «olvido». Es una afirmación ridícula cuando casi no pasa un solo día sin que aparezca alguna noticia en los medios de comunicación sobre el sufrimiento en Gaza. De hecho, su sufrimiento es mucho más mediático que el de otras personas en otros lugares con conflictos y situaciones mucho más dramáticas. En Darfur, por ejemplo, siguen muriendo miles de personas, y ni siquiera hay una foto o un breve en los diarios. Por el contrario, cada apagón en Gaza genera portadas. Esto también tiene su explicación. En Darfur, unos musulmanes masacran a otros musulmanes, y esto no interesa a nadie. Pero Gaza da a la empresa de la mentira la oportunidad de pintar a Israel como el más consumado verdugo.
De hecho, en el contexto de lo que ocurre alrededor de Gaza sí hay olvido. Es el olvido del sufrimiento de la población israelí de las ciudades más próximas a la frontera, que llevan años viviendo bajo una lluvia diaria de cohetes. Introduzcan en Google o en cualquier otro buscador en Internet «Gaza» y «Sderot» (la ciudad israelí machacada por los cohetes palestinos) y vean quién está en el olvido.
La mayor parte del artículo de Pilger está dedicado a describir detalladamente un incidente del periodista Omer con la seguridad israelí. Dado el nivel de credibilidad del autor por lo dicho hasta el momento, podría limitarme a decir que lo que cuenta tiene el mismo nivel de fiabilidad que el resto. No lo voy a hacer. Estoy dispuesto a aceptar que cada palabra sobre este asunto es cierta. Aún en este supuesto he de hacer dos objeciones. Primera: el abuso de autoridad y el extralimitarse en la brutalidad por parte de las fuerzas de seguridad no es un invento israelí. Se da en todos los países, incluidos los democráticos, y obviamente deben ser castigados conforme a la ley. Segunda: y quizás la principal, Pilger no hace referencia alguna al contexto en que se produjo el hecho. Los agentes de seguridad que examinaron a Omer han sufrido muchas veces casos de suplantación (una persona haciéndose pasar por otra), o de gentes que han llegado a los puestos de control y se han hecho explotar causando terror y muerte a su alrededor. En otras palabras, Israel es un país que presenta valores occidentales frente a elementos que quieren poner fin a su existencia y ponen la muerte como valor supremo. Por supuesto, hay cosas de Israel merecedoras de crítica y, sin duda, lamentablemente, se dan casos de agentes de seguridad que se extralimitan en sus funciones. Sin embargo, la focalización exclusiva en un caso concreto y descontextualizado por parte de Pilger es otro síndrome característico del trato injusto a Israel en los medios de comunicación. Por cierto, cada vez que se produce el caso de un ciudadano (o periodista) que es tratado de forma ofensiva en un aeropuerto, frontera o comisaría, ¿el señor Pilger escribe un artículo? Lo dudo.
Fiel hasta el final a su falta de precisión, en los últimos párrafos del artículo afirma que el embajador de Israel en el Reino Unido «se quejaba públicamente de que hay muchos británicos que ya no aprecian como antes la singularidad de la democracia israelí». En realidad, lo esencial que dijo el embajador es que en la universidad y en el ámbito académico ingleses se está produciendo una campaña sistemática de deslegitimación de Israel como hogar nacional del pueblo judío.
Frente a todo lo anterior, lo que a mí me queda es la duda de si en su último libro (Basta de mentiras), Pilger hace autocrítica. Tengo la sensación de que vosotros conocéis la respuesta.

Raphael Schutz es embajador de Israel en España.

5 comentarios:

Iojanan dijo...

Son palabras del embajador que se recogen en este diario infame, de infamia,y que saliendo de quien es no tienen más remedio que recogerse, siempre en menor detalle, procurando que el daño pretendido en origen no sea devaluado con las palabras de nadie, ni las de un embajador tan destacado en el contexto internacional como el israelí, qué no será para el resto de mortales que solemos escribir quejándonos de esas arbitrariedades y/o, directamente, mentiras.
¿ Tiene esto solución?
La única que veo es la de seguir denunciando públicamente. No encuentro otra, achicarse es ser derrotados por la ignominia y la pura mentira ya ensayada durante decenios por los fascistas de un extremo y del otro.

Jose Antonio dijo...

Ya era hora que en el Mundo se publicara otra versión.

Para que vean, Martin Prieto, ahora muy alabado por algunos, comentando el libro de Menahem Begin, y hablando de todo lo que se espera, se despacha al final diciendo que "ordenó las matanzas de Sabra y Chatila".

Además de haber sido los falangista libaneses (el actor principal del hecho luego fue ministro de varias carteras bajo el dominio sirio), le mete hasta el fondo de la responsabilidad y exonera al supuesto "culpable" por negligencia, Sharon.

Son las cosas del Mundo mundial, el periódico fetén de la derecha española y el más anti israelí de todos. Cosas de la derecha nacional

Neguev & me dijo...

Al resto de los mortales Iojanán, como bien dices, si nuestra carta no cabe en la linea editorial, no se publica. ¿ has visto muchas publicadas en ese o en otro medio?, Yo, la verdad, es que casi ninguna.

Jose Antonio, no tengo la impresión que el Mundo Mundial sea mas virulento que cualquier otro medio nacional en este tema concreto. El asunto de Sabra y Chatila es un claro ejemplo. Para Martin Prieto, el ex amigo de FG y que fue su padrino de boda, tan amigo de comisiones de investigación, todos recordamos sus artículos cuando el asunto del GAL, debe parecerle que la comisión Kahan que exoneró de responsabilidad directa a Sharon que era por aquel entonces Ministro de Defensa, no es suficiente. Como tampoco debe ser prueba de salud democrática, que casi 400.000 personas, equivalente a un 10% de la población israeli en aquel momento, salieran a las calles pidiendo la aclaración del tema y forzando la comisión de investigación...¿ Quien puede olvidar que no hace apenas unos días se estaba hablando de llevar a tribunales penales internacionales a militares israelies, si se les ocurría venir de visita a España?

Jose Antonio dijo...

Hombre/mujer Neguev, la mayor o menor virulencia la otorga la variedad de opiniones existentes dentro de cada medio. Y el Mundo mundial no destaca por ellas con respecto a Israel, de hecho, es uno de los primeros artículos que se preocupa de dar la visión de Israel.

Y es a eso a lo que me refiero, los Gala y los Muñoz pueden y son intercambiables, buena parte de los corresponsales lo son, pero la
ausencia de artículos de opinión equilibrados ya sea de nacionales o de colaboraciones externas, buscadas por el propio periódico para reflejar los diversos puntos de vista, es manifiesta en el periódico de PJ.

Y también me refiero al sentimiento que me parece existir de un salvoconducto ligado a las posiciones políticas nacionales, que desde luego no parece existir para otros.

El muy soberbio y cada vez más partidista El País (¿no lo fue alguna vez?), se quiera reconocer o no, en ese sentido al menos, le da bastantes vueltas (aunque provenga exclusivamente de la izquierda israelí).

Es ese mirar para otro lado en estos casos lo que no me gusta y no entiendo que no se critique, ya que da la medida de la línea real del periódico (no la obligada por las circunstancias), populista y crítica a nivel nacional (y eso, junto con su rivalidad con el lobby Prisa, la predispone hacia la derecha), e izquierdista pueril a nivel de ciertos temas internacionales.

Aunque no se quiera reconocer, Gala no es la excepción, es la línea del periódico.

Neguev & me dijo...

Hombre José Antonio :-) Que yo no defiendo el Mundo mundial ni el Pais de las Maravillas, tesis y antítesis y viceversa en asuntos de interés nacional, pero que curiosamente se dan la mano en este el tema israeli. Para una cosa en la que coinciden sus líneas editoriales, no iba yo a hacer de aguafiestas. Cierto que el País, al menos, recoje la opinión de la izquierda israeli. Pero en El Mundo hemos visto colaboraciones, que tocan aunque sean tangencialmente el tema, de Alain Finkielkraut o de Bernard Henri Levy. Años atrás, al principio de la segunda intifada, Albiac publicaba en El Mundo. Alli publicó algunas de las mas claras defensas del derecho de israel a defenderse del terrorismo. Allí, como dice al principio de su artículo que es el primero de la recopilación "En defensa de Israel" confesaba:
" Me hice un deber moral de no escuchar las voces. Pero estaban alli, aquellas voces. Y algunas eran de gentes que una vez-una vez-fueron amigas" ( Meditar Yenin)
Injustos seríamos de no mencionar el mas famoso corresponsal cuya fama, con justicia, trascendió fronteras. En ABC, claro.

Guardeme el secreto ( soy mujer)